Ohne Musik wäre das Leben ein Irrtum

Tannhäuser / Derivé – Refused (1998)

 

So where do we go from here?
Just about anywhere
Disorientated but alive
Boredom won’t get me tonight

Let’s bring this city to life – to light – tonight
Let’s bring this city to life – to light – tonight

There is no destination
But with a goal in mind
We can all be realistic
And demand the impossible

Let’s bring this city to life – to light – tonight
Let’s bring this city to life – to light – tonight

Every street is an adventure
And every road becomes a thrill
Every turn we take
And every decision that we don’t make
Even the decisions we don’t make
Will bring us into the secrets of the town
Every corner we turn will lead us
Every corner we turn will lead us down the labryinth
And every desire that we earn
Will guide us, alive, living, loving and searching
And searching

So where do we go from here?
Just about anywhere
Disorientated but alive
Boredom won’t get me tonight
Boredom won’t get me tonight
Boredom won’t get me tonight
Boredom won’t get me tonight
Boredom won’t get me tonight

Entonces ¿a dónde vamos desde aquí?
Prácticamente a cualquier sitio
Desorientado pero vivo
El aburrimiento no me atrapará esta noche

Vamos a llevar esta ciudad a la vida – a la luz – esta noche
Vamos a llevar esta ciudad a la vida – a la luz – esta noche

No hay destino
Pero con un objetivo en mente
Todos podemos ser realistas
Y exigir lo imposible

Vamos a llevar esta ciudad a la vida – a la luz – esta noche
Vamos a llevar esta ciudad a la vida – a la luz – esta noche

Cada calle es una aventura
Y cada carretera se vuelve emocionante
Cada curva que tomamos
Y cada decisión que no tomamos
Incluso las decisiones que no tomamos
Nos llevarán a los secretos de la ciudad
Cada esquina que doblemos nos conducirá
Cada esquina que doblemos nos conducirá dentro del laberinto
Y cada deseo que ganemos
Nos guiará, vivos, viviendo, amando y buscando
Y buscando

Entonces ¿a dónde vamos desde aquí?
Prácticamente a cualquier sitio
Desorientado pero vivo
El aburrimiento no me atrapará esta noche
El aburrimiento no me atrapará esta noche
El aburrimiento no me atrapará esta noche
El aburrimiento no me atrapará esta noche
El aburrimiento no me atrapará esta noche

Refused vuelven. La buena noticia nos llegó la semana pasada, casi catorce años después de su tumultuosa disolución. De momento,sólo hay un puñado de conciertos confirmados entre abril y agosto en EEUU y algunos países de Europa, entre los que previsible y desgraciadamente no está España. El comunicado donde se anuncia el regreso presenta a los miembros del grupo creando nueva música “en constelaciones variadas”, lo que deja la puerta abierta a una reunión que vaya más allá del objetivo declarado de hacer justicia en directo a “The Shape Of Punk To Come”, el último disco de la banda. Seguiremos atentos al receptor.

Excesivo, rayando en ocasiones en lo pretencioso, es el adjetivo que mejor encaja en una descripción de Refused allá por 1998. Exceso tanto en lo musical como en lo teatral. Dueños de una brutal intensidad y de un afilado y discreto sentido de la melodía, la banda poseía también el más extraño don de saber emplear ambas armas con oportunidad y moderación. Ambiciosos en sus composiciones, con temas extensos para lo acostumbrado en el hardcore (el género nominal del grupo), de amplio rango dinámico y repletos de inesperados adornos hurtados a otras músicas (jazz, clásica, electrónica,…), “The Shape of Punk To Come” se convirtió casi inmediatamente en disco de culto, citado hasta la extenuación como influencia. Y todo ello arropado, en sus títulos, letras e incluso manifiestos, con una retórica revolucionaria y anticapitalista, repleta de jerga posmoderna y referencias filosóficas, a la que sólo la firme seriedad del grupo salvaba de ser inmediatamente catalogada como pose.

“Tannhäuser / Derivé” es un perfecto ejemplo de todo lo comentado en el párrafo anterior. Más de 8 minutos de duración repartidos en una intro con un sombrío y áspero violín, fragmentos repletos de silencio que crecen o se apagan lentamente en breves explosiones que buscan a gritos un escape de la realidad, murmullos llamando a la acción, un manifiesto situacionista recitado y una pulsante coda de melódica y cuerda. Todo ello centrado en el concepto de “derivé”, definido por Guy Debord como “una técnica de tránsito rápido a través de ambientes variados” que tiene en cuenta los efectos psicogeográficos (las ciudades poseen “corrientes constantes, puntos fijos y vórtices que disuaden poderosamente de la entrada o salida de ciertas zonas”) y en la que el individuo “se deja llevar por las atracciones del terreno y los encuentros que allí halla”. ¿Dónde encaja Tannhäuser, el legendario héroe germánico que inspiró una ópera de Wagner, en todo esto? Dejemos que el grupo, en el libreto del CD, lo intente explicar:

Un sueño dura lo que dura. Imagínate las pirámides habitadas por extraterrestres y los pasillos oscuros y los sueños y el anhelo de mejores condiciones financieras. El sudor corre por tu cuello y corres y corres, con el corazon latiendo, la cabeza retumbando, vivo esta noche. Las calles nunca duermen, están brillando, vibrando con los ecos de la risa y la felicidad, gritos y maldiciones. Solo necesitamos esperar y ver qué puede ofrecernos y cómo podemos evadirnos de este aburrimiento que el reinado capitalista nos ha impuesto. Esta noche podemos ser tan poderosos como tannhäuser y podemos rodar excitados por los laberintos y los giros sabiendo que la derivé es potente. Así que ¿a dónde vamos desde aquí?

Excesivos, ¿verdad? Pues en directo también lo eran. No tenéis más que ver el siguiente vídeo. A pesar de que, como decía antes, la banda considera que “The Shape Of Punk To Come” no tuvo las interpretaciones en vivo que merecía, y de que algunos de los miembros desearían haber estado en otra parte durante los conciertos, parece imposible interpretar estos temas sin un descomunal despliegue de energía. Pero, a la vez, es patente la falta de interacción; cada uno parece perdido en su burbuja, totalmente ajeno a los otros y a la audiencia. La súbita pasividad del batería David Sandström ante la última pieza de su batería, después de haber destrozado metódicamente el resto, sirve perfectamente como retrato del estado de confusión del grupo.

El último concierto del grupo fue en un sótano de Harrisburg, Virginia, en el verano del 98. La banda sabía que sería el último. Y no pudieron terminarlo. La policía apareció y apagó los amplificadores a mitad del tema “Rather Be Dead”. Ni siquiera la despedida pudo estar a la altura del magnífico disco que habían grabado unos meses antes. Creo que es el guitarrista Jon Brännström el que, en un momento del documental “Refused Are Fucking Dead”, comenta que este último show le dejo con:

…un deseo ardiente de hacer todo lo que debería haber sido aquella noche y no fue. Y crear relaciones con gente en situaciones donde fuese mágico estar allí y no fuese que todos estábamos viejos y hastiados y cansados y no creyendo ya más en ello

Esperemos que el regreso a les sirva al menos para cumplir ese deseo.

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